JBOD (Just a Bunch of Disks) concatena discos para sumar capacidad. Si falla uno, generalmente solo se pierden los archivos almacenados físicamente en esa unidad. El reto recuperación es reconstruir el sistema de archivos lógico que puede estar fragmentado a través de los límites físicos de los discos involucrados.
JBOD no ofrece redundancia ni rendimiento mejorado, solo combina discos en un volumen lógico continuo (spanning). Al fallar uno, los datos posteriores al disco dañado suelen perderse, pero los anteriores permanecen accesibles. El desafío radica en sistemas de archivos como NTFS o ext4 que fragmentan archivos grandes a lo largo de todo el volumen. Los expertos crean imágenes de los discos sobrevivientes, identifican el orden original de concatenación y reconstruyen manualmente el superbloque o MFT para mapear correctamente los fragmentos. En muchos casos se recupera la mayoría de archivos, especialmente si se actúa antes de reutilizar los discos restantes.
