En RAID 0, los datos se fragmentan entre discos para velocidad. Si uno falla, teóricamente se pierde todo. En la práctica profesional, a veces es posible clonar parcialmente el disco dañado y reconstruir el volumen lógico, recuperando archivos pequeños o fragmentos de datos, aunque los archivos grandes pueden quedar incompletos.
RAID 0 ofrece máximo rendimiento pero cero tolerancia a fallos: un solo disco defectuoso rompe la cadena de striping. Sin embargo, no siempre es una pérdida total. En laboratorio, se clona el disco fallido hasta donde sea posible, ignorando sectores malos, y se combina con el disco sano. Usando herramientas especializadas como R-Studio o UFS Explorer, se reconstruye manualmente el mapa de striping y se extraen archivos cuyo fragmentos estén intactos. Archivos pequeños o con fragmentación mínima tienen altas probabilidades de recuperación completa; los grandes suelen perder partes. La clave es no reconstruir el RAID en el controlador original, pues podría empeorar el daño.
