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Recuperar archivos desde un NVMe que aparece como RAW

Ezequiel Albornoz 18 de Noviembre de 2025

Para eso primero tengo que explicar que es NVMe:

NVMe significa Non-Volatile Memory Express.

Es un protocolo diseñado específicamente para que las unidades de estado sólido (SSD) puedan comunicarse directamente con el procesador a través del bus PCI Express (PCIe), que es muchísimo más rápido que SATA.

Aquí van los puntos clave para entenderlo bien:

No es un tipo de disco, sino una forma de comunicarse el SSD con la computadora.


Los SSD NVMe están montados generalmente en formato M.2, aunque también pueden venir como tarjetas PCIe.


Aprovechan varios carriles PCIe (x2, x4), permitiendo velocidades de lectura/escritura desde 3000 MB/s a más de 7000 MB/s, algo imposible para los SSD SATA.


El protocolo NVMe está diseñado para manejar múltiples colas de comandos y miles de solicitudes simultáneas, reduciendo drásticamente la latencia.


Es ideal para tareas intensivas: edición de video, recuperación de datos, bases de datos, servidores, juegos, IA, etc.


Internamente manejan una capa llamada FTL (Flash Translation Layer), que organiza los bloques de memoria NAND y hace que el SSD funcione como si fuera un disco tradicional, aunque por dentro es completamente distinto.


En resumen:

NVMe = SSD de alta velocidad que usa el bus PCIe y un protocolo moderno optimizado para flash.


Cuando un dispositivo NVMe pasa a estado RAW, lo que ocurre técnicamente es que el sistema operativo pierde acceso a las estructuras lógicas de la unidad: MBR/GPT, sector de arranque, metadatos del sistema de archivos (NTFS, exFAT, APFS, ext4, etc.) o incluso los mapping tables internos del controlador del SSD. Este tipo de corrupción puede deberse a fallos en la capa FTL (Flash Translation Layer), inconsistencias en la DRAM del NVMe, cortes de energía durante operaciones de escritura o firmware defectuoso que deja tablas internas en un estado incoherente.

El procedimiento correcto comienza generando condiciones seguras de análisis. Para ello es indispensable evitar operaciones de escritura: ni chkdsk, ni formateo, ni inicializado del disco. En NVMe, cualquier escritura puede desencadenar garbage collection y wear leveling, procesos internos que mueven bloques de NAND y pueden sobrescribir los datos aún recuperables. Lo ideal es retirar la unidad y conectarla en modo pasivo mediante un adaptador NVMe a USB o PCIe, asegurando un acceso estrictamente de solo lectura si es posible.

Con el dispositivo aislado, la práctica profesional es generar un clon físico bit a bit utilizando herramientas de recuperación forense. GNU ddrescue es el estándar debido a su capacidad de manejar sectores defectuosos y registrar mapas de errores. Crear un raw image dump de la unidad permite trabajar fuera del dispositivo y, de esta manera, evitar disparar procesos internos del controlador que modifiquen el estado de la NAND. En casos de degradación severa, se recomienda emplear imaging hardware dedicado como DeepSpar o S.M.A.R.T. Imager.

Una vez obtenida la imagen, se procede con análisis profundo mediante software de reconstrucción lógica como R-Studio, UFS Explorer Professional Recovery o DMDE. Estas herramientas permiten detectar firmas de particiones, reconstruir GPT dañada, interpretar metadatos parciales de NTFS (MFT, $Bitmap, $LogFile) y ejecutar file carving basado en patrones binarios. La combinación de reconstrucción lógica y carving simultáneo suele permitir recuperar árboles de directorios completos, incluso cuando la metadata está destruida.

Si el NVMe presenta síntomas físicos como thermal throttling extremo, desconexiones intermitentes, valores SMART anómalos (retired blocks, media errors), o pérdida de acceso al namespace, es probable que exista un daño en la controladora o en la NAND. Los NVMe modernos manejan LDPC error correction, wear leveling, over-provisioning y mapeos dinámicos. Cuando estas estructuras fallan, solo un laboratorio con acceso a herramientas de nivel fabricante —como PC-3000 SSD NVMe— puede extraer los datos mediante acceso directo a los chips NAND y reconstrucción manual de la FTL.

Una vez recuperada la información, es esencial realizar un análisis completo del estado del NVMe. Si la unidad pasó a RAW por corrupción en la FTL o fallos de firmware, el riesgo de reincidencia es alto. Herramientas del fabricante, combinadas con pruebas intensivas de lectura y escritura, permitirán determinar su viabilidad. En la mayoría de los casos, se recomienda reemplazar la unidad y establecer una política de backups periódicos para evitar pérdidas futuras, ya que la arquitectura NVMe no tolera bien fallos eléctricos o cortes abruptos en la alimentación.



Recuperación de datos profesional